Submitted by SorenAsier on Thu, 03/06/2010 - 23:39
Habiendo alcanzado notoriedad internacional gracias a la fiebre del caucho que se vivía en la región, por lo fácil que era obtener este material en la misma, la localidad de Manaos fue convirtiéndose con el tiempo en una de las que mayor cantidad de turistas recibe de todo el territorio brasileño.
Además, la existencia de la “zona franca”, que ha incentivado el desarrollo económico de esta plaza, ayudó a la llegada de viajeros que se establecen casi todo el año en la ciudad.
Hay que destacar incluso que Manaos fue la primer localidad brasileña en contar con redes cloacales y luz eléctrica, motivo por el cual su derroche fue criticado por otras gobiernos internos, y se ganó el apodo de “la París brasileña”.
En este contexto también fue que se desarrollaron allí algunos de los más importantes edificios del norte del país, como por ejemplo el Teatro Amazonas, el Palacio de Gobierno y el Mercado Municipal.
Al estar construida casi íntegramente en medio de la selva amazónica, Manaos cuenta además con muchas de las formaciones naturales más hermosas y armónicas de Sudamérica. El acceso a la ciudad por carretera es excelente, lo que no genera un inconveniente de ningún modo su ubicación.
Entre los atractivos turísticos, se destacan el Museo Natural, en el barrio japonés, el Monumento a la Apertura de los Puertos, y el Bosque de la Ciencia del INPA.