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A no confundir con la localidad balnearia uruguaya de Piriápolis, porque más allá de la belleza natural que ambas ciudades exhiben, en este caso nos referimos a uno de los parajes turísticos que más espacio ha ganado en Brasil en los últimos años.

Es así que ubicada en el centro mismo del país, atrae cada año a miles de viajeros, que se interesan especialmente en lo que es conocer la arquitectura e historia de Pirenópolis.

Con su población de apenas 20.000 habitantes, este sitio se las ha ingeniado para ofrecer excelentes alternativas a los turistas, agregando a sus parajes culturales una gran cantidad de formas de conocer los principales atractivos de la región. En este contexto, vale destacar el sistema de cuidado “goiano” de sus parques estaduales, lo que permite recorrer cascadas, senderos y una enorme área de bosque nativo especialmente cuidado y acondicionado para la recreación, paseo y descanso de los viajeros.

Tampoco es menor el hecho de que Ouro Preto presenta una interesantístima agenda cultural todos los años, siendo el principal atractivos en este sentido la celebración de las “Cavalhadas”, en el marco de la Fiesta del Divino Espíritu Santo.

Esta festividad ha contribuido de forma notable al hecho de que se haya declarado al casco histórico de la ciudad “Patrimonio Cultural de Brasil”, en 1989.



Esta ciudad brasileña, la más grande de Sudamérica y una de las más importantes del país, no está relacionada habitualmente con el turismo. No tanto porque no ofrezca variedad de actividades interesantes para realizar, sino más que nada porque históricamente ha sido relacionada con la economía del país, siendo catalogada como una ciudad netamente financiera. En este contexto, se enmarca la existencia del Centro Comercial Leste Aricanduva, es el shopping más grande de Latinoamérica.

Sin embargo, Sao Paulo cuenta con una infraestructura propia de Norteamérica e incluso de algunas ciudades de las más importantes de Europa, destacándose por ejemplo las casi 300 salas de cine a disposición muchas de ellas de turistas, ya que cuentan con una calidad increíble para la región.

Además, las grandes cadenas hoteleras, se han avocado a recibir empresarios de todo el mundo, por lo que la calidad de los alojamientos se ha visto muy mejorada.

Se destaca a nivel internacional la gastronomía de las regiones cercanas, siendo incluso el turismo de este tipo uno de los que más ha crecido en el último tiempo en Brasil. Se distinguen hasta cincuenta tipos distintos de artes culinarias. La Sao Paulo Fashion Week determina que una época especial para visitar la localidad es cuando esta se realiza, dos veces por año.



Este interesante municipio brasileño, ubicado en el Estado de Bahia, uno de los más turísticos del país, y conocido como “Meca”, ha generado la llegada de cada vez mayor cantidad de viajeros de todo el mundo, gracias a su creciente cantidad de atractivos tanto naturales como históricos y culturales, a tal punto que ha sido distinguido como “Monumento Nacional” por el Instituto del Patrimonio Histórico Artístico y Nacional. El hecho de estar a pocos kilómetros de uno de los ríos que mayores bellezas genera a su alrededor dentro de Brasil, como es Paraguazú, hace que el recorrido entre el centro de la ciudad y el mismo se convierta en parada obligada para los viajeros para descansar y comer algo mientras se observan los paisajes perfectamente conservados, gracias a los muchos planes gubernamentales existentes en la materia. Al haber afincado allí misiones portugueses algunos siglos atrás, muchos de los elementos culturales que hoy se exhiben turísticamente están relacionados a la religión, siendo los más destacados la capilla “Nossa Senhora da Penha” y el convento de San António del Paraguazú. Lo ideal es visitar Cachoeira durante el desarrollo de alguna de las varias festividades propias del lugar, como la “Fiesta del Divino”, en mayo; o la “Feria del Puerto”, entre el 21 y 26 de junio de cada año.



Este territorio brasileño, denominado comúnmente como Aparados da Serra es uno de los parques nacionales más importantes con los que cuenta Brasil, no ya por su enorme extensión sino también por la gran cantidad de especies preservadas que se encuentran en su interior, y la maravillosa variedad de ofertas de entretenimientos que ofrece a los turistas, que suelen llegar de a miles especialmente en los meses de verano en el hemisferio sur.

Situado en la región nordeste del estado de Rio Grande do Sul, la mejor forma de llegar por carretera a este sitio es procediendo de la ciudad de Cambará do Sul, desde donde varias empresas de turistas ofrecen excursiones de toda la jornada hacia Aparados da Serra. Esta localidad, por su parte, se encuentra a unos 190 kilómetros de Porto Alegre, que es el aeropuerto internacional más cercano, por lo que se recomienda el viaje para un fin de semana largo, por ejemplo.

Es necesario aclarar que está totalmente prohibido permanecer durante la noche en este parque, mientras que por cada día de acceso se cobra una tasa mínima a los viajeros, con la que se mantiene el espectacular estado de conservación que presenta este espacio. La mayor atracción turística de la que puede presumir Aparados es el cañón “Itaimbezinho”, con una extensión de casi seis kilómetros, unos dos de ancho y una altura de 700 metros, siendo recorrido por el arroyo Perdices.



Habiendo alcanzado notoriedad internacional gracias a la fiebre del caucho que se vivía en la región, por lo fácil que era obtener este material en la misma, la localidad de Manaos fue convirtiéndose con el tiempo en una de las que mayor cantidad de turistas recibe de todo el territorio brasileño.

Además, la existencia de la “zona franca”, que ha incentivado el desarrollo económico de esta plaza, ayudó a la llegada de viajeros que se establecen casi todo el año en la ciudad.

Hay que destacar incluso que Manaos fue la primer localidad brasileña en contar con redes cloacales y luz eléctrica, motivo por el cual su derroche fue criticado por otras gobiernos internos, y se ganó el apodo de “la París brasileña”.

En este contexto también fue que se desarrollaron allí algunos de los más importantes edificios del norte del país, como por ejemplo el Teatro Amazonas, el Palacio de Gobierno y el Mercado Municipal.

Al estar construida casi íntegramente en medio de la selva amazónica, Manaos cuenta además con muchas de las formaciones naturales más hermosas y armónicas de Sudamérica. El acceso a la ciudad por carretera es excelente, lo que no genera un inconveniente de ningún modo su ubicación.

Entre los atractivos turísticos, se destacan el Museo Natural, en el barrio japonés, el Monumento a la Apertura de los Puertos, y el Bosque de la Ciencia del INPA. 



Esta pequeña ciudad solía ser un puesto de pescadores hasta hace algunos años, cuando sus increíbles playas y cada vez más agitada vida nocturna comenzó a llamar la atención de miles de turistas, que encuentran allí paisajes naturales apenas modificados por la mano del hombre, cada vez más difíciles de hallar, y que además son aquí acompañados por una tranquilidad inusitada.

El poblado, que cuenta con poco más de 20.000 habitantes, tiene una extensión de alrededor de ocho kilómetros siempre alrededor de espectaculares playas, que para su acceso y manutención han sido divididas en 23. Las más destacadas son Geribá, João Fernandes, Ferradura, Ferradurinha y Rasa, entre otras. La apuesta más osada, para los nudistas, es la llamada “Olho-de-Boi”.

Por su situación geográfica posee la posibilidad de ofrecer tanto aguas cálidas como frías, debido al acceso que tiene a sus playas tanto las corrientes provenientes del Polo Sur, como de las ecuatoriales.

También son muy recomendables la práctica de diferentes deportes, principalmente los acuáticos y la ciudad cuenta con una ley muy especial. No está permitida la construcción de edificios que superen los dos pisos, para evitar el asentamiento de grandes cadenas hoteleras en el lugar.



Porto Seguro es uno de los destinos que primero mencionan las agencias de viajes de Brasil. Se trata de una apuesta sin posibilidad de riesgo para los turistas. Entre otros factores, lo que determina esta posibilidad son la limpieza de sus playas, la increíble calidez del agua que baña las costas locales y el fuerte desarrollo cultural e histórico de la localidad.

De hecho, Porto Seguro fue el primer embarque para las naves cuando los territorios que actualmente ocupa este país fueron descubiertos por los europeos, y es común aún ver muchos rastros del paso de los colonizadores por el lugar. Especialmente la parte de la ciudad denominada “Alta”, es la que contiene las mayores y más refinadas expresiones tanto artísticas como culturales de siglos pasados, todo a la orilla de celestes aguas y finísima arena.

La exuberante Mata Atlántica, además de los arrecifes de coral que se extienden por los más de ochenta kilómetros de playa con los que cuenta Porto Seguro, han determinado el arribo de viajeros, sobe todo de distintas partes de América.

En este contexto, no se pueden dejar de mencionar otros interesantes atractivos que nos ofrece la zona, como por ejemplo los Parques Marinos “Municipal” y “Recife de Fora”, además de la “Reserva Indígena de la Jaqueira”.



Teresina ya había ganado un lugar de privilegio en el país al tratarse de la primera ciudad enteramente planificada por los nacidos en estas tierras, allá por el año 1852. Ni siquiera el hecho de ser el lugar con la tercera mayor incidencia de relámpagos en el mundo entero ha podido ahuyentar a los viajeros.

Entre los grandes atractivos con los que cuenta esta ciudad, podemos mencionar por ejemplo que caminando por las avenidas más importantes es común chocar con construcciones neoclásicas, como otras influenciadas por las arquitecturas griega y romana. Los mejores espacios naturales se encuentran además en el punto de intersección entre la parte vieja de la ciudad y la más moderna, por lo que allí se generan algunas panorámicas realmente espectaculares.

En cuanto al apartado cultural, hay que destacar la gran cantidad de manifestaciones artísticas, tanto callejeras como profesionales en cine y teatro, que se desarrollan sobre todo los fines de semana, cuando Teresina alcanza su esplendor gracias a las famosas discotecas y bares que allí existen.

Otro de los recorridos imperdibles que ofrece esta ciudad es la visita al Río Parnaíba, cuyas aguas son tan limpias que incluso pueden ser bebidas, algo común entre los turistas.



Este sitio es uno de los más importantes atractivos turísticos que pueden encontrarse en Brasil.  De hecho,  uno puede escoger si hospedarse en los numerosos campings que alberga este recinto, o inclinarse por los varios hoteles cinco estrellas que reinan en la zona, todos ellos exuberantes en cuanto a modernidad y tecnología.

Hay que resaltar que este complejo se encuentra ubicado en un área reservada, por lo que las bellezas naturales cuentan con el agregado de no haber sido prácticamente modificadas por el hombre, y su nivel de conservación es altísimo. Especialmente la bahía de la costa destaca en este aspecto, y es común que los turistas se acerquen al lugar para dejarse llevar por la arena y las cálidas aguas.

Una de las mejores alternativas a recomendar para los viajeros que finalmente decidan movilizarse hacia Costa do Sauipe, es la de realizar todas las excursiones ecológicas y deportes acuáticos a su alcance, que son muy variados realmente. En cuanto a los alojamientos que se señalan, los más demandados son el “Sauipe Pousadas”, el “Conventions Center”, el hotel “Costa do Sauipe Golg & Spa” y el hotel “Superclubs Breezes”.



De entre las varias ciudades turísticas brasileñas que podemos recomendar para visitar, la de Blumenau seguramente sea la más desconocida, pero eso no quita que se haya convertido en un destino de referencia para los millones de viajeros que arriban a este país cada verano.

Uno de los principales atractivos con los que cuenta esta localidad está estrechamente relacionado a los importantes avances informáticos de la zona.

Al ser una ciudad conformada en su mayor parte por descendientes de europeos, todos los espacios verdes se encuentran cuidadosamente trabajados, y es común que en las varias plazas de Blumenau se reúnan sobre todo los turistas jóvenes de países limítrofes.

Entre los atractivos culturales, se destaca especialmente la “Orquesta de Cámara” y la “Oktoberfest” local, que importa la tradición alemana y ya es todo un símbolo dentro de Brasil.

Otra de las alternativas tiene que ver con el denominado “turismo de museos”, ya que esta localidad cuenta con varios de estos edificios que tienen reconocimiento a nivel sudamericano, como por ejemplo el “Glaspark”, con una de las colecciones de cristales más importantes del mundo; el “de la Cerveza”; y los de “La Familia Colonial” y “de Ecología Fritz Muller”, construidos sobre casas de hace 150 años, con un valor histórico incalculable.