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Ser un rascacielos destacado en la ciudad brasileña de Sao Paulo tiene un mérito impresionante, pero si además este paraje se ha convertido en un punto turístico de la localidad por excelencia, lo cierto es que estamos ante una de las varias visitas obligadas que exhibe el estado paulista para los viajeros.

El edificio Altino Arantes, también conocido como “Torre del Banespa”, por la empresa que allí funciona, se ha ganado este lugar de privilegio con sobrados méritos.

Construido e inaugurado en 1947, este rascacielos se convirtió rápidamente en orgullo de toda la ciudad, con sus más de 160 metros de altura y habiendo sido el más alto de Latinoamérica hasta 1956. Hoy en día, a pesar de que ya no es el más alto de San Pablo, mantiene su valor histórico por ser la sede del banco estatal local, además de la impresión que genera en los turistas, a los que es común ver a sus pies tomándose fotografías por las mañanas.

Hay que señalar además algunas curiosidades que rodearon a este proyecto, y que tiene que ver por ejemplo con que a mitad de camino la construcción fue detenida para asemejar el edificio al Empire State Building de Nueva York, algo que finalmente se logró en buena parte.

La terraza, con fines turísticos, fue remodelada y acondicionada para permitir la llegada de curiosos, aunque para llegar allí hay que tomar dos ascensores y posteriormente una escalera interna. Las mejores panorámicas de Sao Paulo pueden ser observadas desde allí.



Ubicado en el centro histórico de la ciudad de Sao Paulo, este emblemático teatro se ha convertido con el paso del tiempo no sólo en uno de los recintos artísticos más destacados de toda  Sudamérica, sino también en un interesantísimo punto de interés para las miles de visitas que tiene la ciudad. Su arquitectura, por ejemplo, ha sido base de muchas otras más pequeñas de la región, y se asemeja a la de los mejores teatros del mundo.

La fama internacional de este sitio comenzó en 1922, cuando allí se realizó la celebración de la “Semana de Arte Moderno”, momento en que la cultura brasileña florecía y se abría camino en el ámbito internacional.

Construido en principio para albergar obras y representaciones de toda índole, en la actualidad se trata del lugar donde llevan a cabo todas sus presentaciones Orquesta Sinfónica Municipal y del Coro Lírico de Sao Paulo.

En la década de 1980 se realizó una importante reforma de varias de las estructuras originales de este  teatro, a fin de modernizar las instalaciones pero sin salirse del libreto que dejó instaurado el arquitecto original, Ramos de Azevedo, cuando planeó la construcción del recinto, alrededor del 1900.

En la actualidad, se ha puesto de moda la presentación de artistas de todas partes del mundo especialmente en las noches de fin de semana, siendo una cita ineludible para los turistas.



Una de las ciudades más interesantes como destino turístico que puede ofrecernos Brasil, y más estrictamente el Estado de Sao Paulo, es sin dudas la de Santos, conocida más que nada por las facultades físicas y ambientales.

Hay que destacar, en primer término, la división que se ha producido desde siempre en esta localidad, diferenciándose claramente dos áreas, la insular y la continental, que difieren en casi todos los aspectos que las caracterizan. Más allá de la planicie que representa la mayor parte del municipio, también existe una zona de morros aislados, denominadas macizos, aunque los mismos ni siquiera alcanzan los 200 metros sobre el nivel del mar.

En la parte plana de Santos la vegetación es escasa, todo lo contrario de los morros, que incluyen los principales parajes naturales de la ciudad. Las plantaciones de plátanos son muchísimas en el municipio, por lo que son muy comunes las preparaciones, especialmente postres, con este alimento.

Los jardines costaneros, en las avenidas que circundan a las playas, son algunos de los mejores sitios para pasar un día de primavera.



Esta ciudad brasileña, ubicada en el estado de Minas Gerais, es uno de los puntos de turismo alternativo más importantes que existen en el país. Y cuando hablamos de “alternativos”, lo decimos porque la mayor parte de los viajeros que llegan a esta zona de Sudamérica lo hacen atraídos por la arquitectura y la importancia histórica de la ciudad, con algunos de los elementos más llamativos en estos aspectos de varios miles de kilómetros a la redonda.

Justamente, todas estas apreciaciones tienen en común alrededor suyo un ecosistema en su entorno, con cascadas, senderos y una enorme área de bosque nativo que permite la interacción tanto en lo que refiere a la cultura como a la belleza natural.

De hecho, en espacios abiertos se desarrollan el Festival de Invierno de Ouro Preto y Mariana - “Fórum de las Artes” y también el “Fórum de las letras”.

Mientras tanto, el casco histórico de la localidad fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 1980, que cuenta con monumentos tales como las Iglesias de “Nuestra Señora del Pilar” y “Nuestra Señora del Carmen”.

El “Museo da Inconfidencia”, además del Teatro Municipal, el más antiguo no sólo de Brasil, sino de todo el continente americano, inaugurado en 1770.



El territorio brasileño ofrece una gran cantidad de paisajes turísticos, aunque hay algunos que en los últimos años se han despejado siendo uno de ellos Paranaguá. Con una población fija estimada en apenas más de 100.000 habitantes, la misma suele multiplicarse en los meses de verano, cuando llegan viajeros de todo el mundo, especialmente norteamericanos en busca de bonitas playas.

Con la apertura de la línea férrea rumbo a Curitiba, el puerto de Paranaguá ganó mucho en cuanto al arribo de embarcaciones de todo tipo que tal vez llegan con turistas que residen en otras partes del país. A pesar de los fuertes vientos que azotan estas regiones casi de forma constante, el clima en esta localidad es bastante ameno, siendo por ejemplo que el invierno no presenta grandes fríos,y durante todo el año es un gran sitio para conocer.

Entre los principales atractivos con los que cuenta Paranaguá para cautivar a los viajeros, se encuentran la Calle de la Playa, una avenida con buena cantidad de centros comerciales que rodea toda la cosa; la Plaza de los Leones, que se ubica en el centro de la ciudad y es un punto de referencia; y el Mercado Municipal, donde los habitantes del lugar presentan sus producciones para venderlas al público extranjero.



Perteneciente al estado de Rio Grande do Norte, esta ciudad brasileña, no tan conocida para los habitantes del turismo debido a que se encuentra en la parte noroeste del territorio es uno de los más atractivos del país.

Natal cuenta con algunas construcciones arquitectónicas interesantísimas, como por ejemplo el Fuerte de los Reyes Magos, que brinda su nombre a la ciudad y fue construido por los primeros portugueses en llegar a Brasil, siglos atrás. También se destacan otras edificaciones como el Centro de Turismo, la Nueva Catedral o también el Faro de la Mae Luiza.

Gracias a su privilegiada posición geográfica, que le permite ser la ciudad de Brasil más cercana a Europa y África, ha crecido de forma determinante el arribo de turistas procedentes de España, Italia y Portugal, en busca generalmente de un sitio tranquilo, que ofrece bonitas playas con una temperatura de agua más elevada de lo normal.

Es tal su belleza innata que durante la ocupación de la ciudad por parte de los holandeses entre los años 1633 y 1654, estos decidieron denominarla como “Nueva Ámsterdam”. Se trata además, de la capital más segura de Brasil según el Instituto de Investigación Económica Aplicada de este país.



El balneario Camboriú, ciudad y a su vez centro costero que se encuentra en el estado de Santa Catarina, en Brasil; en el punto en donde confluye la desembocadura del famoso río del mismo nombre y la costa del Océano Atlántico.

Hablamos de un suburbio que básicamente se dedica a la agricultura y la producción manufacturera, pero que ha desarrollado un gran aprecio por los viajeros que llegan cada año.

El principal sector productivo que posee es el terciario, donde se destaca el turismo, que se desarrolla principalmente gracias a la infraestructura hotelera, comercial y recreativa de la ciudad y a sus famosas e increíbles playas. Además, entre las décadas de 1960 y 1970, el gobierno decidió construir la Carretera Panamericana, la cual enlaza al balneario Camboriú con el puerto de Itajaí al norte, y con la ciudad de Florianópolis al sur.

Esta bellísima ciudad posee una población de casi cien mil habitantes, según los últimos censos. La mayoría de esta población es descendiente sobre todo de inmigrantes europeos, que representan alrededor del 90% de la población actual.

El trazado urbano de la ciudad es generalmente octogonal, y posee algunas avenidas diagonales como por ejemplo la Brasil, centro comercial por excelencia y la Atlántica, que bordea la playa.



Si hay una palabra con la que se podría definir a este municipio brasileña, una de las verdaderas joyas turísticas que ofrece el mercado sudamericano, se trataría sin dudas de “Armonía”, de la que presumen sus habitantes y la cual se palpa a cada instante por los viajeros que arriban allí cada año, especialmente en los meses de verano, cuando la gran cantidad de árboles brinda su mejor versión para la formación de panorámicas únicas.

Situada en el estado sureño de Santa Catalina, esta plaza ofrece infinidades de actividades al aire libre que pueden ser disfrutadas tanto por chicos como adultos, como por ejemplo los paseos familiares en bicicletas, las cuales se encuentran en la calle a disposición de todo el mundo, y listas para ser usadas y dejadas allí cuando ya no se las necesite. También ha sido llamada “ciudad de los príncipes”, por el aspecto señorial de algunas de sus construcciones, e incluso “de las flores”, por la gran belleza natural del lugar.

En el aspecto cultural, tampoco puede dejar de destacarse el fuerte aporte que este lugar simboliza para la parte sur del territorio brasileño, gracias a elementos como el “Festival de la Danza”, que congrega a miles de turistas de la región cada año, o también el hecho de poseer la única filial del Ballet Bolshoi fuera de Rusia, otro gran atractivo turístico.

Por último, el alemán e italiano, gracias a la ascendencia de muchos de los lugareños, son muy hablados en Joinville.



Como su nombre -“Isla de Miel”- lo indica, se trata realmente de un sitio de ensueño ubicado en el estado brasileño de Paraná, uno de los que mayor recepción turística tiene de este país cada año. El lugar está claramente favorecido de forma geográfica al encontrarse en la embocadura de la Bahía de Paranaguá, uno de los sitios más bellos de Sudamérica, y que han hecho considerar las playas locales, como las mejores de la región.

De hecho, es tanto el recelo que los habitantes locales tienen con sus paisajes naturales, que está terminantemente prohibido cualquier sistema de transporte con tracción a motor o animal, para la preservación tanto de la flora como fauna del lugar. Ya en cuando a la distribución de los principales puntos turísticos, existen cuatro zonas bien definidas, en el norte se encuentra “la Fortaleza”, en el centro “Nova Brasília” y “el Farol das Conchas” y en el sur “las Encantadas”.

En cuanto al acceso a la isla, normalmente el mismo se realiza por intermedio de del Balneario continental “Pontal do Sul”, que cuenta con el embarque adecuado para llegar a la isla en el menor tiempo posible. Incluso, es muy común que se brinde información a los viajeros a la hora de contratar el servicio y que éstos opten por ser acompañados por un guía durante la travesía en la “Isla de Miel”, para no perder ningún detalle durante la jornada.



Este interesantísimo destino turístico, uno de tantos que presenta Brasil en su basto territorio, es una de las grandes atracciones con las que cuenta el estado de Belo Horizonte, habiendo generado la expectativa de originarios del lugar y viajeros de todo el mundo al divisarlo por primera vez. Con el correr del tiempo, el territorio denominado bajo el nombre de “Pampulha” fue creciendo paulatinamente hasta el día de hoy.

De hecho, aunque en un principio se llamaba así sólo a una de las lagunas artificiales que se encuentra en el lugar, y que justamente es la principal panorámica que este refleja, posteriormente se empezaron a incluir los alrededores de la misma, incluyendo tierras que contienen monumentos históricos, fiel reflejo de la arquitectura de esta parte de Brasil de hace decenas de años, y en gran estado de conservación.

Entre los puntos más destacados para detenerse y visitar durante toda una jornada, hay que mencionar el barrio residencial “Pampulha”, que cuenta con algunas de las viviendas más hermosas que pueden verse por estos lares, además de la “Universidad Federal”, que nuclea varias carreras y una inmensidad de jóvenes de todo el país; el estadio “Mineirao” y la Iglesia de San Francisco de Asis, Diseñada por el célebre arquitecto Oscar Niemeyer.