Bahía

Esta ciudad brasileña, que se encuentra en el nordeste del estado de Bahía, llama rápidamente la atención de los visitantes debido a que posee una naturaleza exuberante, la cual además cuenta con la ventaja de que apenas si ha sido modificada por el hombre, aunque ya se ha establecido como un espacio turístico de excepción en Sudamérica.
De hecho, es común que especialmente los fines de semana se junten allí artistas, artesanos, arquitectos y diseñadores, que aprovechan el clima de relajación del lugar para dar rienda suelta a su creatividad, teniendo en cuenta además los consejos de los nativos, quienes trabajan los materiales a su alcance desde hace siglos.
Dos de los grandes atractivos de este sitio tiene que ver también, por un lado, con la diversidad tanto cultural como étnica que allí cohabita, manteniéndose igualmente un clima de cordialidad envidiable. Las temperaturas también ayudan, ya que suelen oscilar entre los 20º C y 30º C durante todo el año.
El “boom” turístico también ha provocado que en los últimos años, Troncoso haya comenzado a destacara nivel regional por la calidad de las comidas que allí se preparan, ayudada en gran parte por la instalación de un sinfín de restaurantes que se hayan tanto en el centro de la ciudad, como alrededor de las cabañas de playa, agregando a su oferta espectacular vistas.

Uno de los grandes atractivos con los que cuenta el estado de Bahía, en Brasil, es la gran cantidad de espectaculares playas de las que los turistas pueden disfrutar durante su estadía en el lugar, y en este sentido mencionaremos algunas de las más destacadas a continuación, comenzando por la que lleva el nombre de Playa de Prado, la de mayor movimiento en la región, con 3 kilómetros de extensión y numerosos tiendas, además de instalaciones para la práctica deportiva.
Luego arribamos a la “Playa da Paixao”, uno de los sitios más bellos de Prado, una ensenada que se encuentra rodeada de escarpas de infinidad de colores, generando paisajes únicos. Se trata, gracias a sus aguas tibias, tranquilas y azuladas, del sitio perfecto para quien desea comodidad y tranquilidad. También es un punto apto para la práctica de deportes náuticos, gracias a los arrecifes cercanos, mientras que en la arena vendedores locales ofrecen deliciosos platos típicos.
Más tarde llegamos a “Punta del Corumbau”, denominada así por estar constituida sobre la base de un puntal de arrecifes que avanza hacia mar adentro, y que durante las mareas altas queda sumergido en su totalidad.
Esta visita posee también su aspecto cultural, ya que en sus inmediaciones podemos encontrarnos con la iglesia de São Francisco, el Farol de la Marina, la fuente de las Lavadeiras y la Reserva Indígena Pataxó, entre otros parajes.

La ciudad brasileña de Mucuge, perteneciente al estado de Bahía, cuenta entre sus atractivos turísticos, con una enorme cantidad de cascadas preciosas, que los miles de viajeros que llegan a su territorio, aprovechan a visitar cada año durante su estadía en el lugar.
Una de ellas es la llamada “de la Martinha”, una piscina natural de forma redondeada, moldeada por la caída del agua, y un espacio perfecto para nada y relajarse, a sólo diez kilómetros del centro de la ciudad.
Luego llegamos a la Cascada de “las Andorinhas” o “golondrinas”, uno de los sitios más visitados de Mucuge, con sus impresionantes caídas de agua en forma de escalera, y la presencia constante de estas aves, que dan nombre el lugar.
La Cascada del Cardoso, por su parte, se halla a ocho kilómetros de la ciudad, con sus 15 metros de caída de agua, en un emplazamiento muy tranquilo, ideal para realizar caminatas.
Más tarde podemos visitar la “Córrego de la Pedra”, cuyas cascadas cuentan con la peculiaridad de que sólo aparecen los tiempos de lluvias intensas, una vez al año, y lógicamente es importante consultar sobre su presencia antes de visitarla.
Por último, destacamos la Cascada de Siberia, localizada dentro del Parque Nacional de la Chapada Diamantina, a tres kilómetros por coche de Mucuge.
Probablemente los brasileños sean uno de los pueblos más religiosos del mundo, y esta tradición se deja ver hacia finales del año, cuando con la llegada del que sigue, se producen una serie de manifestaciones de todo tipo que dan cuenta de la fe que allí reina.
En este sentido, una de las más recomendables para ser vistas y sentidas por los turistas es sin ningún lugar a dudas la que se lleva a cabo en Juazeiro, Bahía.
De hecho, la denominada “Procesión del Buen Jesús de los Navegantes”, una de las fiestas populares de corte religioso más importantes de todas las que toman lugar por esta época del año en Brasil, se ha convertido en un atractivo no sólo para los residentes locales, sino también para los viajeros del resto del país, que es cada vez más usual que compañías turísticas lo ofrezcan como si se tratase de un paraje en sí mismo.
Es que se trata de una celebración que destaca además por una serie de particularidades que la hacen única a nivel mundial, ya que sumado al espectro religioso de la misma, la gran cantidad de bandas musicales que demuestran su trabajo de todo el año es impresionante.
Además, se realiza una procesión fluvial con varios barcos de pescadores en el Río São Francisco, para luego devolver la imagen del Buen Jesús a la Catedral y rezar la misa ante una verdadera multitud.

Este interesante municipio brasileño, ubicado en el Estado de Bahia, uno de los más turísticos del país, y conocido como “Meca”, ha generado la llegada de cada vez mayor cantidad de viajeros de todo el mundo, gracias a su creciente cantidad de atractivos tanto naturales como históricos y culturales, a tal punto que ha sido distinguido como “Monumento Nacional” por el Instituto del Patrimonio Histórico Artístico y Nacional. El hecho de estar a pocos kilómetros de uno de los ríos que mayores bellezas genera a su alrededor dentro de Brasil, como es Paraguazú, hace que el recorrido entre el centro de la ciudad y el mismo se convierta en parada obligada para los viajeros para descansar y comer algo mientras se observan los paisajes perfectamente conservados, gracias a los muchos planes gubernamentales existentes en la materia. Al haber afincado allí misiones portugueses algunos siglos atrás, muchos de los elementos culturales que hoy se exhiben turísticamente están relacionados a la religión, siendo los más destacados la capilla “Nossa Senhora da Penha” y el convento de San António del Paraguazú. Lo ideal es visitar Cachoeira durante el desarrollo de alguna de las varias festividades propias del lugar, como la “Fiesta del Divino”, en mayo; o la “Feria del Puerto”, entre el 21 y 26 de junio de cada año.

Al norte de la región de Bahía se encuentran la localidad de Guarajuba, conocida por las hermosas playas que existen. El lugar es una típica villa de pescadores, rústica y envejecida por el tiempo pero que ahora radica en eso mismo todo su esplendor y magia.
Para llegar hasta Guarajuba simplemente tendremos aproximadamente una hora de trayecto en autobús desde la ciudad de Salvador de Bahía.
Como decimos las playas de Gurajuba son tremendamente bellas, nada tienen que envidiar a las típicas playas del mar caribe, llenas de vegetación, con arenas blancas y aguas cristalinas.
En la zona de Guarajuba son muy frecuentes las prácticas de actividades acuáticas como windsurf, surf u otros deportes del estilo. Son muchos los turistas que llegan hasta allí para practicar este deporte ya que en el lugar existe una buena infraestructura hotelera y de servicios que la hacen muy atractiva para el turista.
El clima en la zona es templado con sol durante prácticamente todo el año. Ese es el otro gran atractivo de la zona, el gran clima que permite estar durante todos los días como si estuvieras en verano.





