Belem

Siendo uno de los antiguos atractivos turísticos de la ciudad brasileña de Belém, este espacio reabrió verdaderamente las ventanas de la localidad a la Bahía del Guajará. Incluso, el proyecto de restauración alcanza el área de antiguos almacenes de la compañía de Docas de Pará, generando un impresionante complejo.
Se trata, básicamente de una serie de estructuras metálicas, que fueron prefabricadas en Inglaterra y que posteriormente montadas en este sitio a inicios del siglo pasado en la ciudad.
En general, se puede resumir en unos 18000 metros cuadrados de área urbanizada, que incluyen una serie de servicios muy interesantes, como bares, cafés, restaurantes, tiendas, agencias de turismo y bancos, entre otros.
También podemos contar, entre los puntos destacables de esta visita, el auditorio local, y dos memorales, que han sido denominados como “Memoria del Puerto” y “Memoria de la Fortaleza de São Pedro Nolasco”.
Además se puede hallar una estación fluvial que sirve como nexo entre otros puntos del país, una extensa área externa, muy interesante para realizar algunas caminatas con tranquilidad. Un lugar ideal para visitar si te encuentras por esta zona de Brasil.

Si hay una especie de turismo que destaca en la ciudad brasileña de Belém, éste es la relacionada con la cultural local, especialmente a través de la fuerte significancia que los museos tienen en el lugar.
En este sentido, y a pesar de que las expresiones de este tipo son muchas en esta localidad, podemos destacar especialmente dos, el primero de ellos denominado “Emilio Goeldi”, y el segundo, el de “Arte Sacra”.
En el Emilio Goeldi, reconocido hace tiempo como uno de los más importantes centros de pesquisa científica de Brasil, podemos encontrar una serie interminable de estudios sobre los pueblos indígenas, primeros habitantes de la región.
Allí pueden apreciarse más de tres mil muestras de plantas cuya incidencia se da en la región, además de 700 tipos de maderas y un pequeño zoológico, y de un acuario, recientemente instalado.
Mientras tanto, en el Museo de Arte Sacra, primero en su género en toda la región Amazónica, y que funciona en el recinto formado por la Iglesia de Santo Alexandre y el Palacio Episcopal, ubicado además en la parte vieja de la ciudad; hallarás rico acervo con más de 300 piezas de arte sacra. Posee además espacios específicos, con exposiciones permanentes, como la Galería Fidanza, el Café del Museo y la Boutique “Empório de las Artes”.

Teniendo en cuenta que esta ciudad brasileña cuanta con características bastante particulares en cuanto a sus atractivos turísticos, como por ejemplo el hecho de que casi todos los días llueve en las primeras horas de la tarde, no podemos dejar de mencionar algunas de las innegables ventajas que presenta, como por ejemplo el desarrollo de una espectacular industria gastronómica, a partir de la influencia indígena sobre sus preparaciones.
En este sentido, los platos típicos de la zona presenta un toque muy especial, tanto en lo que tiene que ver con los ingredientes utilizados, como también los condimentos que se utilizan posteriormente. Por ejemplo, el caldo amarillo, con su particular gusto amargo que deleita a los residentes locales, y que fuera descubierto por tribus amazónicas, se convierte rápidamente también en uno de los favoritos de los viajeros.
El mismo es extraído de la raíz de la mandioca, y es necesario hervir el zumo para que se evapore de su fórmula los trazos de substancias tóxicas que puedan estar presentes allí.
En este punto es cuando se lo denomina “tucupi”, y alcanza su fama, especialmente como acompañante de pescados y carnes. También se incluyen en algunas regiones cercanas algunas hojas de jambu, que causan un característico adormecimiento en la lengua de los comensales.

Reconocido a nivel internacional, y enclavado en la ciudad brasileña de Belém, este sitio se ha convertido en un punto innegable de referencia para todos los amantes del arte en Sudamérica.
El mismo es, por diferencia, el más importante del Estado de Pará, y uno de los que tienen más concepto de todo el país, convirtiéndose con el tiempo además, en un atractivo turístico por sí mismo.
Este teatro ostenta y simboliza la riqueza de los tiempos áureos de la goma. Cabe destacar además que el proyecto en el cual estuvo basada su construcción fue elaborado en estilo neoclásico, siendo a día de hoy uno de los recintos más representativos de esta corriente en todo el continente.
Las obras comenzaron en 1868, pero sólo fueron acabadas seis años después, en 1874, cuando era uno de los edificios más imponentes de la ciudad, desde luego.
Entre sus incontables comodidades, este espacio cuenta con una sala de espectáculos con 1.100 lugares, obedeciendo al criterio teatral italiano en cuanto a su distribución.
Posee además aparejos modernos de sonido y luz, y también refrigeración central. El mismo está localizado en la calle de la Paz, de la que adquiere su nombre, enfrente de la Plaza de la República de Recife.

También conocida popularmente como “la Perla del Tapajós”, esta ciudad es la principal del Pará occidental y solo tiene menos importancia en todo el estado que la capital, Belém, siendo además un importante centro turístico, en constante crecimiento.
Cuenta, de hecho, con algunas particularidades producto de ser un asentamiento original de la gran nación indígena de los Tapajós, al estar ubicada sobre el río del mismo nombre.
El espacio está cubierto por bosques, zonas de inundación permanente, lagos, y otros elementos naturales que permiten la existencia de una gran cantidad de fauna y flora. Los viajeros acuden allí especialmente en el verano local, para observar atracciones como la confluencia de los ríos Tapajós y Amazonas, cuyas aguas no se mezclan, por lo que no es de extrañar que a muchos de ellos los sorprenda la Navidad en estas tierras.
Una de las acciones que se está haciendo costumbre en esta ciudad es, de hecho, la de pasar las últimas tardes del año, cuando algunos residentes ya se encuentran de vacaciones, en orillas de estos ríos, y una vez llegado al atardecer, movilizarse en grandes grupos hacia el centro de la ciudad, para llenar las calles locales de bailes y música típicamente brasileña, hasta varias horas bien entrado el Año Nuevo.

Con la curiosidad de que casi todas las tarde suele llover en esta ciudad, a eso de las tres de las tardes, se ha desarrollado una fuerte industria de lo que es el turismo cultural en la misma, con algunos paseos que destacan especialmente por sobre de los demás, y que tienen que ver generalmente con las expresiones artísticas, siendo la época ideal del año para visitarlos la primavera, con sus temperaturas templadas.
El primer espacio que podemos recomendar conocer es el “Teatro de la Paz”, uno de los más prestigiosos de Brasil, inaugurado en 1874. Cuenta con una sala de espectáculos con 1.100 lugares, obedeciendo al criterio teatral italiano y sigue las últimas innovaciones tecnológicas del mercado.
Otro de los que podemos mencionar es el Museo Emilio Goeldi, uno de los más importantes centros de pesquisa científica de Brasil, que se dedica al estudio de la flora y fauna Amazónica.
El Museo de Arte Sacra, mientras tanto, ofrece a los turistas un rico acervo con más de 300 piezas de esta tendencia, y también está considerado como uno de los más importantes del país, recomendando además un paso por su café.
Por último, señalamos el mercado “Veo-o-Peso”, donde podrás comprar hierbas medicinales, diversas frutas regionales, artesanía, utilidades domésticas, carnes, pescados y condimentos, entre otros.

A pesar de ubicarse en una ciudad que tal vez no se encuentre dentro del camino turístico más habitual que suelen escoger los visitantes que llegan a Brasil cada año, lo cierto es que el Hilton de Belem poco tiene que envidiar a los mejores hoteles del país, con algunas ventajas en su haber, como por ejemplo sus vistas a la bahía de Guajará y de la magnífica Plaza de la República.
Es que este recinto se encuentra ubicado estratégicamente dentro de la ciudad, para facilitarte conocer todos los parajes que ésta te tiene preparados, como el Teatro de la Paz y el museo Emilio Goeldi, dos referentes del casco histórico de la misma, al igual que el restaurante Açai, el bar Sape junto a la piscina, o el bar Amazon, siendo que estos últimos los encontrarás en las instalaciones mismas del hotel.
En cuanto a las habitaciones, que se distinguen en tres categorías entre las que destaca la suite ejecutiva, hallarás varias comodidades: acceso a Internet inalámbrico de alta velocidad, balcón, ventanales, vista parcial a la ciudad y acceso a la sala de estar ejecutiva, que ofrece desayuno y refrescos de cortesía, además de la bata esponjosa cortesía de la casa, un símbolo más del lujo que encierra este sitio.







