Minas Gerais

Esta ciudad brasileña, ubicada en el estado de Minas Gerais, es uno de los puntos de turismo alternativo más importantes que existen en el país. Y cuando hablamos de “alternativos”, lo decimos porque la mayor parte de los viajeros que llegan a esta zona de Sudamérica lo hacen atraídos por la arquitectura y la importancia histórica de la ciudad, con algunos de los elementos más llamativos en estos aspectos de varios miles de kilómetros a la redonda.
Justamente, todas estas apreciaciones tienen en común alrededor suyo un ecosistema en su entorno, con cascadas, senderos y una enorme área de bosque nativo que permite la interacción tanto en lo que refiere a la cultura como a la belleza natural.
De hecho, en espacios abiertos se desarrollan el Festival de Invierno de Ouro Preto y Mariana - “Fórum de las Artes” y también el “Fórum de las letras”.
Mientras tanto, el casco histórico de la localidad fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en 1980, que cuenta con monumentos tales como las Iglesias de “Nuestra Señora del Pilar” y “Nuestra Señora del Carmen”.
El “Museo da Inconfidencia”, además del Teatro Municipal, el más antiguo no sólo de Brasil, sino de todo el continente americano, inaugurado en 1770.

Con su clima tropical y una altura de casi 900 metros por sobre el nivel del mar municipio brasileño del Estado de Minas Gerais con una población de apenas 23.000 habitantes, se ha establecido en los últimos tiempos como uno de los sitios con mayor densidad de turistas que llegan a la zona de la región de Campo de las Vertientes de Minas, conocido históricamente por sus hermosos paisajes que han atraído desde siempre a los viajantes.
Este pequeña ciudad, aunque de gran valor para el pueblo brasileño, concentra el mayor complejo hidromineral del mundo, casi por completo ubicado en el Parque das Águas Dr. Lisandro Carneiro Guimarães, e incluye entre sus propiedades en este aspecto, más de diez fuentes de agua mineral de distintas características, que son exportadas posteriormente no sólo a todo el país, sino también a buena parte de las naciones del mundo.
Como confirmación del lugar que ocupa dentro de la oferta turística de Brasil cada año, hay que señalar el hecho de que durante mucho tiempo, los integrantes de la Casa Real de Portugal llegaban aquí a mediados del siglo XIX, para aprovechar las supuestas propiedades curativas de las aguas del lugar.
En la actualidad, varias empresas se han adueñado de la explotación de los minerales que pueden encontrarse en Caxambú, lo que ha permitido una fuerte entrada de dinero, que se espera colabore al asentamiento de distintos rubros que mejoren los ofrecimientos de la ciudad en los próximos años.

El Tren Das Aguas es un trayecto que se realiza entre las localidades de Sao Lorenzo y Soledade de Minas. Un tramo de tan sólo diez kilómetros de recorrido que utiliza la antigua línea ferroviaria que unía las ciudades de Río de Janeiro y Sao Paulo.
Para ello se utiliza una antigua locomotora del año 1920 que todavía conserva los antiguos vagones con compartimentos realizados en madera, una auténtica reliquia ferroviaria.
La salida se efectúa desde la localidad de Sao Lourenço, una ciudad que en Brasil es muy conocida por disponer de varias aguas termales ideales para la cura de diferentes enfermedades. La estación de Sao Lourenço es también otra reliquia de la antigüedad, una construcción de estilo colonial inglés que todavía conserva sus antiguos azulejos.
Los escasos diez kilómetros de recorrido se realizan en poco más de cuarenta minutos y durante el recorre un guía va explicando los lugares por donde pasa el Tren Das Aguas, mientras varios guitarristas animan en la narración.
El tren Das Aguas parte todos los sábados y domingos a las diez de la mañana y el precio de su boleto o billete es de tan sólo 20 reales (aprox. 8 euros).

Una de las ciudades de Brasil que más ha crecido en términos turísticos en las últimas temporadas es sin duda la de Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais, y el primer sitio planificado antes de su contrucción de todo el país sudamericano, que sirvió posteriormente como base para el establecimiento de otras localidades.
Pensada para el arribo de visitantes de todo el mundo, esta ciudad minera cuenta con una excelente hotelería, además de un aeropuerto internacional de primer nivel y restaurantes con algunas de las mejores ofertas gastronómicas de Sudamérica. Es increíble ver, en cada punto de Belo Horizonte, como a los antiguos edificios nacidos junto a la ciudad misma, se ubican torres pertenecientes a importantes multinacionales, que hacen gala de lo últimoi en tecnología arquitectónica.
Las Naciones Unidas han nombrado a Belo Horizonte como el lugar con mejor calidad de vida de todo Latinoamérica, y un excelente sitio para hacer negocios, por lo que no es de extrañar que muchos de los turistas que llegan a la ciudad se instalen definitivamente al cabo de unos años. Además, cuenta con uno de los climas más agradables de Brasil, un país de por sí conocido por sus amigables temperaturas.






