Parati

Esta ciudad brasileña es una de que las que mayor cantidad de atractivos culturales ofrece, especialmente en lo que refiere a festividades locales. Se destaca, por nombrar uno, el carnaval local, donde los denominados “folioes”, quienes participan activamente de la fiesta, se divierten a costa de los blocos de mascarados, un corso de personas disfrazadas, y del lodo con el que juegan todos ellos.
También sobresale el “Festival de la Pinga”, es decir, el aguardiente de caña de azúcar típicamente brasileño. Esta celebración tiene lugar todos los años el tercer fin de semana de agosto, y es interesante ya que se pueden catar cachaças producidas por los trapiches.
En la “Fiesta del Divino”, mientras tanto, de origen portugués, hay procesiones y bailes típicos, siendo de calado religioso y realizándose 40 días después de Pascua.
Por último, podemos mencionar la “Fiesta Literaria Internacional”, que se lleva a cabo todos los años en el mes de julio, y en la que se dan cita escritores nacionales e internacionales de todos los géneros literarios que lanzan y pueden dar a conocer sus nuevas producciones, o incluso reediciones de otros anteriores.
En este encuentro se incluyen debates y conferencias sobre los más variados asuntos literarios.

Esta ciudad brasileña es una de las que más ha crecido en cuanto a la llegada de turistas a sus tierras, y entre otros motivos, este se debe a poseer varias interesantes atracciones, entras las que se encuentra, por ejemplo, su centro histórico.
Incluso, la mayor parte de las posibilidades de paseos y ocio se encuentran en esta parte de la ciudad, y es importante remarcar que debe ser visitadas a pie, debido a que está prohibida la circulación de automóviles en su interior.
Una de las excursiones más frecuentes es la que nos lleva a la antigua Cámara Municipal, que fuera construida en el siglo XIX, mientras que en la “Casa de Cadeia”, una vieja prisión, funciona actualmente la biblioteca y la pinacoteca locales.
La Casa de la Cultura, que data de 1754, es otro sitio que no puede dejar de ser visitado, ya que posee negocios de artesanía, librería, espacio para la realización de fiestas y encuentros.
En cuanto a las iglesias que se hallan dentro del casco antiguo destacan, por ejemplo, la “Matriz de Nossa Senhora dos Remédios”, construida en 1873, y que sobresale por estar adornada en estilo neoclásico; mientras que la de “Santa Rita dos Pardos Libertos” es de alguna forma la imagen emblemática de la ciudad, ya que fue inaugurada en 1722 y en ella funciona el Museo de Arte Sacra.

Según los residentes locales amantes de este deporte acuático, Parati puede ser considerada realmente la capital del buceo brasileña, ya que se trata de un sitio privilegiado para esta práctica gracias a establecerse como una bahía dentro de la bahía de la Ilha Grande, y cuenta con la gran ventaja de que casi nunca se suspenden salidas por mal tiempo, como si puede suceder en otras zonas mismas del país.
Parati presenta un espectacular mar calmo y claro, y son muchísimas las agencias de turismo, especializadas en buceo, que trabajan en la región, siendo un paraje especialmente recomendado para los buceadores en niveles iniciales.
Existen varias facilidades incluso para alquilar la ropa y el equipo de buceo, conseguir barcos e, incluso, hacer un curso completo de buceo, y otras utilidades que puedan ser necesarias.
Si hay que destacar algunas estancias para la práctica de este deporte, los mismos son las islas Catimbau, Ganchos, Comprida, Ratos, Meros y Algodão, y en cuanto a las playas destaca la “Praia Grande da Deserta”.
Este sitio ofrece entonces una amplia infraestructura de marinas y todos lo servicios náuticos necesarios para el confort y la seguridad de las embarcaciones. Las islas y playas de la región son irrecusables invitaciones a navegar.

La pequeña ciudad de Parati, con la incomparable ventaja de ubicarse estratégicamente entre las dos urbes más importantes de Brasil, se ha convertido en los últimos años en uno de los destinos preferidos por los turistas que viajan hacia estos rumbos, especialmente a través del encanto natural de sus viejas herencias de colonia portuguesa, que se ven reflejadas incluso en la amabilidad de la gente.
Las calles, aún de empedrado aunque muy bien mantenido por parte de las autoridades locales, su perfecta ubicación, en una bahía a orillas del mar y la montaña que presencia la escena generando un fondo paisajístico inmejorable, junto con el escaso paso del hombre por estos lares, llevaron a la UNESCO a declarar a la ciudad de Parati Patrimonio Histórico de la Humanidad en los años cincuenta.
Teniendo en cuenta que la mayoría de visitantes que llegan a esta localidad son brasileños, los precios que se ofrecen en todos los aspectos no se han elevado tanto como los de los principales centros turísticos del país en los últimos años. Los paseos en barco son una de las grandes atracciones de este sitio, como asi también el centro de la ciudad, donde no estápermitido el ingreso de vehículos.


