Praia do Forte

Ya hablamos anteriormente de esta región turística de Brasil, ubicada a 80 kilómetros de la multitudinaria Salvador de Bahía, y que destaca sobretodo por sus reservas naturales, que permiten observar las tortugas protegidas, y especialmente entre los meses de septiembre y marzo, cuando las crías de las mismas están naciendo. Pero ahora te informaremos donde alojarte si es que planeas viajar hasta allí.
Sobresale para empezar el Eco Resort de Praia do Forte, donde podrás encontrar una superficie de cerca de 250.000 metros cuadrados para recorrer, toda ella adornada con elegantes cocoteros y bellísimos paisajes naturales, siendo sólo uno de los alojamientos catalogados con cinco estrellas del lugar, que también cuenta a poco tiempo de viaje con el Iberostar Bahía, menos modernos, pero igual de lujoso.
No obstante, si quieres una experiencia distinta, nuestra opción es el Tivoli Eco Resort, en una inmensa área de protección ambiental, con más de diez kilómetros de playa propios y en pleno contacto con las culturas locales.
Otra interesante propuesta es la del Iberostar, cerrando el capítulo de los grandes alojamientos, y que cuenta con las mejores ofertas en cuanto a diversión y gastronomía para familias enteras.

Siendo uno de los puntos turísticos donde más se respeta la naturaleza, y por consiguiente con la mayor cantidad de actividades relacionadas a este pensamiento, Praia do Forte, ubicada en el este brasileño, es también de los sitios más visitados por turistas, con un crecimiento muy importante de este sector en los últimos tiempos.
Por ejemplo, una de las visitas a realizar de forma obligada es el recorrido por el "Tivoli Ecoresort", un espacio que plantea el ecoturismo en sus más altos niveles. Otra que no se puede descartar es la idea de alquilar un cuatriciclo y desplazarse los pocos kilómetros a los que se encuentra la llamada "Praia do Papa-Gente", con sus piscinas naturales, de más de seis metros de profundidad, y donde también pueden realizarse deportes como snorkel o buceo.
Mientras tanto, la Reserva Ecológica de Sapiranga, con sus fauna y flora en perfecto estado de conservación, es uno de los paseos ineludibles, y hay que tener en cuenta que realizarlo de forma completa puede llevar todo el día.
Por la noche, en las playas uno puede bilar al ritmo del axé y la salsa, dos productos típicamente brasileños, existiendo además clases durante la semana para aprender correctamente los pasos a seguir.



