Recife
Esta ciudad brasileña, una de las más visitadas de todo Brasil, cuenta con atracciones de todo tipo para que el turista se sienta cómodo, como por ejemplo museos, iglesias o parajes naturales de todo tipo. Pero, a pesar de la multitud de lugares que pueden visitarse en Recife pocos son tan atrayentes como su barrio del mismo nombre, el mismo que dio pie a la fundación de la ciudad, y que actualmente es conocido como el “casco” viejo de la misma.
De hecho, el mismo se ha vuelto tan importante desde el punto de vista comercial, que es común que los viajeros pasen allí días enteros, disfrutando de las construcciones centenarias que fueron convertidas en bares, restaurantes, teatros, museos, galerías de arte, centros de compras, además de otros conjuntos de inestimable valor arquitectónico.
También, dentro de las manzanas que forman el Recife Antiguo, se encuentra la primera sinagoga fundada en todo el continente americano, por los portugueses. La misma fue construida en el siglo XVII, y denominada “Kahal Zur Israel” conserva hasta hoy algunas de sus características originales, como las paredes y pisos.
También es muy interesante la visita a la torre Malakoff, que fue construida en el siglo XIX como un observatorio astronómico. En el fuerte de Brum, mientras tanto, está instalado el Museo Militar, además de bares, casas nocturnas y restaurantes de alta calidad, que están transformando el lugar en un polo de diversión nocturna de la ciudad.

Como sucede en la mayoría de los centros urbanos más importantes de Brasil, Recife cuenta con un carnaval de reconocimiento no sólo nacional sino también internacional, y en este caso, uno que atrae a miles de turistas cada año.
Cabe destacar, como particularidad, que en esta ciudad, el carnaval comienza la semana anterior a la fecha oficial, con palcos móviles montados sobre camiones que recorren el barrio de Boa Viagem.
Además, el viernes anterior al feriado oficial por carnaval, la mayoría de los residentes locales salen a la calle para bailar y divertirse al ritmo del frevo, además de asistir a espectáculos de danza de distintos grupos regionales.
En este sentido, está incluido el “manguebeat”, un movimiento cultural que nació en Recife en la última década del siglo pasado, y que por su pertenencia, es el favorito de los lugareños.
No obstante,seguramente el punto más alto de las celebraciones se produzca el sábado de esa semana, cuando más de un millón de personas se congregan a fin de bailar toda la noche, acompañados por el grupo “Galo da Madrugada”.
El lunes es el tiempo de la “Noche de los Tambores Silenciosos”, cuando grupos de Maracatu rinden homenaje a los esclavos que fueron muertos en cautiverio en los siglos pasados.

Si bien Brasil ha destacado históricamente por sus playas y su clima tropical como destino turístico, lo cierto es que en varias ciudades ha comenzado a desarrollarse una importante industria en torno a las artesanías, especialmente con influencia india.
En este sentido, la localidad de Recife es una de las que ha dado un salto de calidad, con varios puntos donde adquirir estos productos, mayormente de cerámica, cuerda, cuero, madera, paja y encaje de bolillos.
Uno de estos sitios es la denominada “Casa de la Cultura de Pernambuco”, que antiguamente era utilizada como una de las cárceles de mayor seguridad de la ciudad, pero que fuera restaurada en 1975, para ser transformada en este espacio de desarrollo de actividades locales. No obstante, entre las celdas, aún podemos hallar el Museo del Frevo, algunas tiendas de artesanías, un bar al paso y un puesto de información turística.
Otro de los lugares a los que podemos llegar para comprar estas artesanías es la Plaza Vital, donde los fines de semana, desde tempranas horas de la mañana, los productos asientan sus puestos para atender al público, tanto de residentes locales, como de turistas.
Tampoco podemos dejar de mencionar, la Feria ubicada en la plaza de Nossa Senhora de Boa Viagem, una de las más antiguas de Brasil, y que cuenta actualmente con 212 puestos.

Una de las grandes alternativas que propone la ciudad de Recife para los turistas tiene que ver con sus prestaciones en materia de cultura, que además de contar con un perfil histórico, se han ido desarrollando en mejores condiciones en los últimos años.
Podemos mencionar entonces, por ejemplo, el “Museo del Hombre del Nordeste”, con una amplia colección de cultura local, dividida en: producción de azúcar y manifestaciones folclóricas.
Otro paraje a visitar casi obligatoriamente es el “Instituto Ricardo Brennand”, que se encuentra enclavado en un edificio de estilo medieval, con obras del período de dominación holandesa en Recife, incluyendo armas blancas y armaduras.
También es de recomendar el “Taller de cerámica Francisco Brennand”, con sus galpones al aire libre, entre monumentos y jardines, donde se hallan las obras de este importante escultor brasileño.
Luego llegamos a la “Fundación Gilberto Freyre”, antigua residencia de este, y que fuera construida en el siglo XVIII. Allí se encuentran expuestas sus obras de arte y artesanías, su biblioteca y colección de objetos que pertenecieron a este sociólogo y escritor.
Por último, destacar el “Museo de la Ciudad de Recife”, en dependencias del fuerte de las Cinco Puntas, y donde se exhiben fotografías, reproducciones de pinturas antiguas y objetos representativos de la localidad.

Ubicada en la ciudad de Recife,la iglesia de la capilla dorada es una de las tantas iglesias que componen el paisaje urbano de esta localidad, pero sin dudas también la más distinguida de todas ellas.
Se trata, de hecho, de una de las más vistosas iglesias de estilo barroco de Sudamérica, y ha sido construida entre los siglos XVIII y XIX, por lo que tiene el amor de los residentes locales desde hace décadas.
El recinto cuenta con un altar tallado en madera revestida en oro y bellísimas pinturas en el techo, espectacular realmente a la vista, y que recuerda rápidamente a muchas de las más impresionantes capillas europeas, en las que desde luego fue inspirada.
La misma está integrada a un conjunto de construcciones levantadas por los franciscanos, que incluye el Convento, con paneles de mayólicas de motivos religiosos
También dentro de este complejo mayor se encuentra el Museo Franciscano de Arte Sacra, en el que se exhibe una colección de imágenes religiosas y objetos litúrgicos, realmente un paseo maravilloso para los miles de creyentes, y aún aquellos que no lo fueran, que visitan este sitio cada año.
El lugar se encuentra abierto al público de lunes a viernes de 8.00 a 11.30 horas y de 14.00 a 17.00, y también abre los sábados.

La ciudad de Recife en su completa interpretación es un excelente destino para unas buenas vacaciones, pero si hubiera que destacar sólo una porción de la ciudad, seguramente nos inclinaríamos por el “Barrio de Recife”.
En el mismo se pueden encontrar construcciones centenarias revitalizadas en las que funcionan bares y restaurantes, teatros, museos, galerías de arte y centros de compra, entre otros.
Cabe destacar además, que en las manzanas que conforman el antiguo Recife, se encuentra la primera sinagoga fundada en el continente americano, lo que se establece además como un sitio de estudio constante por parte de los especialistas en la materia. Es que, construida en el siglo XVII, la denominada “Kahal Zur Israel” conserva algunas de sus características originales, como las paredes y los pisos.
Justamente, este espacio adquiere importancia además porque allí funciona un centro cultural y un pequeño museo. También la Torre Malakoff se encuentra allí, que fuera construida en el siglo XIX como observatorio astronómico.
Mientras tanto, en el fuerte de Brum, de 1630, está instalado en Museo Militar, además de una serie de espacios de ocio, como bares, casas nocturnas y restaurantes de alta calidad.

Uno de los grandes atractivos que presenta la ciudad de Recife es la posibilidad de realizar buceo en las tibias y transparentes aguas que rodean a la misma. Una de las particularidades de esta zona es, no obstante, el hecho de que se suele acudir a bucear de la mano de algún instructor experto, que te mostrará los secretos que esconden las profundidades del lugar.
Por ejemplo, la vista de barcos hundidos es muy común en la zona, y podemos destacar una serie de ellos. El “Arenero San Martín”, por ejemplo, se encuentra hundido en la misma salida del puerto de Recife, a tan sólo 12 metros de profundidad, y es ideal para principiantes. Luego viene el “Pirapama”, que fuera hundido en 1889 a unas seis millas del puerto, y se halla actualmente a 23 metros de profundidad.
Ya a 48 metros sobre el nivel del mar podemos hallar el “Vapor 48”, habitado además por una cantidad incontable de especies marinas. El Servermar X, que fue hundido intencionalmente para la práctica de buceo, está a 27 metros de profundidad.
Más lejos, a poco más de 30 metros de profundidad, podremos encontrarnos con el remolcador “Vapor Florida”, que naufragó en 1910, con varios tripulantes muertos, y el “Marte”, también hundido adrede.

Si bien la ciudad brasileña de Recife constituye en sí misma un paraje turístico de primer nivel, si pasamos por allí con poco tiempo, el punto a visitar de forma obligatoria es sin dudas el denominado “Barrio Recife”, ya que éste es el lugar donde se da origen hace cientos de años a la conformación de lo que hoy es una de las localidades más importantes del país, conocida también como “Casco Viejo” de ésta.
En este sitio podemos encontrarnos ante construcciones centenarias revitalizadas en las que funcionan bares y restaurantes, teatros, museos, galerías de arte, centros de compras, además de otros conjuntos de inestimable valor arquitectónico, pero además del aspecto cultural que emana constantemente de cada una de sus piezas, la modernidad se ha hecho presente en las inmediaciones del lugar con hoteles de lujo a pocas cuadras del mismo.
Entre algunos parajes que podemos destacar para ser visitado, cabe mencionar la primera sinagoga fundada en el continente americano, construida en el siglo XVII, la Kahal Zur Israel conserva algunas de sus características originales.
También la torre Malakoff, un importante observatorio astronómico, es muy interesante, y por último sobre sale el fuerte de Brum, de 1630, instalado en el Museo Militar local.

Esta ciudad brasileña es una de las preferidas por los turistas que viajan a Brasil, pero en esta ocasión no haremos caso a sus bellezas naturales ni paseos culturales, sino que te señalaremos en qué sitios debes alojarte para disfrutar a pleno tu estadía allí.
Nuestro primer recomendado es el Hotel Mar Recife que cuenta con una excelente infraestructura para todo el público, ubicado además en el centro de la localidad.
Posteriormente, nos vamos al Recife Palace Lucsim, en el cual encontrarás instalaciones de gran categoría, como por ejemplo un salón de peluquería, además de varios bares y un muy recomendable restaurante a la carta. El horario de atención está disponible las 24 horas, así que no te preocupes por ver a qué hora llegarás a destino. En la sala de conferencia son comunes además los “meetings” y eventos sociales.
El Atlanta Plaza Recife, tal vez el alojamiento más afamado de la ciudad, cuenta entre sus ofertas con un ambiente totalmente climatizado durante todo el año, una terminal de Internet, una boutique, una peluquería y una sala de juegos disponibles para todo el público, dos restaurantes, el Mirage y el Brasserie, en los que puedes degustar platos exquisitos con una maravillosa vista de las mejores áreas verdes de Recife.

No muy lejos de Olinda, a tan sólo seis kilómetros, la ciudad de Recife realiza uno de los carnavales más espectaculares del mundo.
La ciudad de Recife está considerada de las más bonitas de todo Brasil. Al igual que otras ciudades del país carioca, Recife combina perfectamente historia y modernidad. Así en Recife encontramos desde rascacielos interminables, grandes avenidas y puentes modernos con estrechas calles empedradas en su centro histórico.
La capital del estado de Pernambuco tiene una gran fama por su carnaval, uno de los más seguidos de Brasil. Esa misma combinación de modernidad e historia hace que se pueda disfrutar de un carnaval diferente, sobretodo la diferencia está porque se celebra dos veces al año, en febrero y en octubre.
El carnaval típico de Recife se celebra en el mes de octubre, pero luego también aprovecha el carnaval de Febrero para unirse a la fiesta.
Este carnaval dura exactamente tres días, donde toda la población se echa a la calle para moverse a ritmo de samba con la mejor música y danzando con las músicas tribales y tradicionales de la ciudad.







