Santa Catalina

Ubicada en el litoral Sur de lo Estado de Santa Catalina, esta ciudad brasileña se ha constituido con sus ocho espectaculares playas en uno de los más interesantes destinos de este país sudamericano.
De hecho, se trata además de un paraje más bien novedoso, ya que fue “descubierto” en la década del setenta, cuando los mochileros comenzaron a alojarse en los primeros edificios de la zona, otorgándole claro, un aire especialmente cosmopolita.
Con la posterior instalación de una legislación urbanística apropiada, todavía mantiene las características de la “villa” original, con casas de planta baja y de dos pisos, junto con una belleza paisajística casi inigualable.
Se trata entonces de un paraje ideal para la práctica de algunos elementos turísticos, como por ejemplo distintos deportes: surf, windsurf, ala delta, parapente, trekking y competiciones de resistencia.
También es muy común el ecoturismo en la región, que atrae a una buena cantidad de turistas de todo el mundo. En cuanto a los parajes en sí mismo, sobresalen el “Puerto Nuevo”, ideal para la pesca de la taiña, y también buscado por surfistas en época de olas altas.
La “Isla del Coral”, mientras tanto, es uno de los puntos más bellos de la región, a 45 minutos del lugar. Para cerrar, el “Manantial del Macacú” presenta una de las aguas más cálidas de toda Sudamérica.

Si hay una palabra con la que se podría definir a este municipio brasileña, una de las verdaderas joyas turísticas que ofrece el mercado sudamericano, se trataría sin dudas de “Armonía”, de la que presumen sus habitantes y la cual se palpa a cada instante por los viajeros que arriban allí cada año, especialmente en los meses de verano, cuando la gran cantidad de árboles brinda su mejor versión para la formación de panorámicas únicas.
Situada en el estado sureño de Santa Catalina, esta plaza ofrece infinidades de actividades al aire libre que pueden ser disfrutadas tanto por chicos como adultos, como por ejemplo los paseos familiares en bicicletas, las cuales se encuentran en la calle a disposición de todo el mundo, y listas para ser usadas y dejadas allí cuando ya no se las necesite. También ha sido llamada “ciudad de los príncipes”, por el aspecto señorial de algunas de sus construcciones, e incluso “de las flores”, por la gran belleza natural del lugar.
En el aspecto cultural, tampoco puede dejar de destacarse el fuerte aporte que este lugar simboliza para la parte sur del territorio brasileño, gracias a elementos como el “Festival de la Danza”, que congrega a miles de turistas de la región cada año, o también el hecho de poseer la única filial del Ballet Bolshoi fuera de Rusia, otro gran atractivo turístico.
Por último, el alemán e italiano, gracias a la ascendencia de muchos de los lugareños, son muy hablados en Joinville.


