Tibau do Sul

Manteniendo aún su tranquilo estilo propio de su historia como un pueblo de pescadores, a apenas 80 kilómetros de uno de los centros turísticos más importantes de Brasil, como lo es la localidad de Natal, este sitio se plantea como un destino perfecto, especialmente entre los meses de diciembre y marzo, a fin de aprovechar las playas locales, que ofrecen las mismas impecables arenas y aguas, pero con alguna relajación más para los viajeros.
No obstante, lo destacable de este sitio es que visitarlo en otra época del año tampoco deja de ser recomendable, ya que allí el sol brilla durante cada mes por igual. Incluso, entre las bellezas naturales de Tibau están los acantilados y los delfines, que vienen hasta el litoral para exhibirse y jugar con los turistas, y que se disfrutan más en momentos de la temporada en la que no hace tanto calor.
Mientras tanto, las playas del municipio tienen acceso por escalinatas improvisadas en los mismos acantilados, a la vez que los hoteles locales también quedan sobre esas formaciones geológicas, creando un ambiente agradable y propiciando la contemplación de una linda vista para el mar.
Por último, es interesante remarcar el papel protagónico que la artesanía cumple en esta ciudad, con destaque por los ricos bordados hechos a mano, laberintos, encaje de bolillos y por la confección de atarrayas y redes de pesca de artistas locales.

La cantidad de ofertas turísticas que Brasil realiza a la increíble masa de viajeros que lo eligen como destino cada temporada alta en Sudamérica invita casi siempre a disfrutar de los parajes más conocidos que este país posee, pero en este caso recomendamos la visita a la región de Tibau do Sul, que se encuentra a una hora de viaje de Natal, una de las más famosas localidades en el aspecto recreativo de la nación.
De hecho, al hallarse dentro del estado de Rio Grande do Norte, y teniendo en cuenta que es posible llegar allí antes de la también conocida Praia da Pipa, la cantidad de turistas que se alojan en este sitio ha crecido de forma considerable en los últimos años.
También destaca especialmente por la tranquilidad que ofrece a los viajeros, ya que se trata de una antigua villa de pescadores, donde la armonía complementa de maravilla sus bellísimos paisajes naturales.
Otro de los interesantes atractivos que este lugar puede acercarnos en la posibilidad de observar las puestas de sol en la famosa laguna Guaraíras, mientras que debemos informar que para acceder a las playas es necesario recorrer largas escalinatas, ya que la mayoría de ellas se encuentra rodeada de acantilados.
En cuanto a los posibles alojamientos en Tibau do Sul, sobresalen aquellos que se encuentran enfrentando a las costas.



